06 noviembre, 2012

Primera cronica maligna del año


Partido jugado el domingo en el Campo de Teis a las 20:30 horas, a campo completo, en muy buenas condiciones, siendo de agradecer que la organización reparase en las festividades y celebraciones de Halloween y se decidiesen a obsequiarnos con unas canastas que parecían sacadas de la liga de Transilvania (donde juega el equipo del conde Drácula, pero en lugar de pabellones usan castillos con mogollón de polvo).

Para no defraudar a nuestras masivas “sufrictadoras” (en número de dos) nos presentamos todos, excepto Jaime y el nuevo “presunto” fichaje. Ellos estaban ochos jugadores. Arbitraje malo sin trascendencia en el marcador, aunque, por un momento, pareciese lo contrario

Salimos inicialmente, y nos mantuvimos todo el primer tiempo en una defensa 2-1-2, que no es que sea el número de un perfume de Carolina Herrera sino un tipo de zona, aunque, en nuestro caso, más que una defensa parecía una pasarela de moda (ellos pasaban, movían la bola con mucha, mucha, muchísima tranquilidad y, al final, o clavaban un triple, o metían una bandejita o un tirito de dos metros después de varios rebotes en ataque).

Nosotros movíamos la bola fácilmente y con criterio, pero nos anotamos prácticamente nada, destacando, positivamente Fernando, que ya empieza a justificar los motivos de su fichaje y Guime, aunque este año esté algo más bajo que el año pasado, además también aportamos el contraataque 1-4 (uno corría y cuatro miraban), lo que, todo sumado, hacía que ellos se mantuviesen dominando el partido cómodamente.

Tras el descanso, las cosas tenían que cambiar, y efectivamente, cambiaron. Nos pusimos en individual presionante a media cancha y, en un visto y no visto, nos fuimos de diez. ¿Qué hubiese sucedido de aplicar esta defensa desde el principio? La respuesta está en el aire

Combatiendo un tétrico arbitraje (nos sisó un par de campos atrás, más alguna fuera, más un par de faltas) logramos mantener una renta digna durante toda la segunda mitad, entrando en los últimos 3 minutos diez arriba. Ellos tuvieron un mínimo arreón final en el que recortaron nuestra ventaja hasta cinco puntos y, con esa distancia, creo, terminamos el partido.

Lo mejor:

-   La consolidación de Fernando como jugador importante.
-   La defensa individual de la segunda parte. ¿Zonitas?, no gracias.
-   La profundidad del banquillo (por lo menos para defender).

Lo peor:

-   La pseudo defensa de la primera parte.
-   La falta de poderío interior.
-    Nulos contraataques (con trailer y todo eso).

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